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domingo, 31 de agosto de 2008

REALIDAD INMOBILIARIA PARTE 1


Quiero iniciar una serie de comentarios sobre nuestra actividad del corretaje inmobiliario en Ecuador y mas específicamente en Guayaquil, analizando cuales son las perspectivas oportunidades y debilidades, si bien Ecuador goza de una legislación avanzada y muy bien reglamentada sobre esta actividad, no menos cierto es que todavía goza de un informalidad alta reflejada en el alto número de asesores inmobiliarios que carecen de una formación académica y practica del como ejercer de una manera profesional el oficio, se ofrecen un servicio en donde prima solo el interés por la comisión mas no por la prestación de un servicio de optima calidad en donde se defiendan los interés de las personas involucradas (compradores y vendedores), aunque se han dado pasos importante todavía falta mucho por recorrer, la asociación de corredores de bienes raíces (ACBIR) viene realizando esta labor pero para mi concepto todavía es muy pobre, los altos costos del recibir la capacitación, la poca información en el medio, y la poca aplicación de la tecnología que existe al servicio del sector.
Pero siendo optimista avanzaremos…….se requiere gente con bastante iniciativa que aporte y genere ideas que cambien la per sección de la gente hacia nuestro muy importante trabajo.
Las herramientas que podemos utilizar hoy en día son múltiples internet a cambiado radicalmente la actividad los costos de alguna manera se han disminuido si se aprende a utilizar las innumerable alternativas “un correo electrónico que se adjunte fotos, video, y una tabla de especificaciones de la propiedad hoy en día cierran negocios” a nivel personal lo he vivido.

A continuación hago un listado que no debemos olvidar.

Un excelente profesional debe?
• Efectuar el proceso de venta de la propiedad desde el principio hasta el final.
• Proveer información comparable acerca de los precios en los cuales otras propiedades han sido vendidas y analizar los datos para efectuar una comparación real.
• Suministrar información referente a costumbres y regulaciones locales que deban considerarse.
• Calificar a los compradores potenciales para asegurar que tienen la capacidad financiera de adquirir la propiedad.
• Negociar el respectivo contrato.
• Alertar a su cliente sobre riesgos potenciales.
• Comprometerse con las clausulas requeridas por la Ley.
• Proveer un estimado de los costos de negociación en los que incurrirá.
• Ayudar a preparar un cierre exitoso de la transacción.
Un verdadero agente de finca raíz brinda asesoría personalizada y de calidad a su cliente en todo momento, hasta el punto de llegar a convertirse en su ¿gerente¿ titular de negocios inmobiliarios durante toda la vida. Eso es pensar en el cliente y a largo plazo. No solo en un negocio y una efímera comisión.

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